Las almas ¿Qué son? ¿Por qué repiten tanto esa palabra?

Desde una mirada poco convencional, es una forma de hablar de lo intangible que somos.
Independientemente del desarrollo cultural – religioso, en nuestro interior aparecen esas preguntas sin
respuesta;

¿De dónde venimos?,

¿Qué sucede después de morir?

¿Por qué vivo tales situaciones?

¿Por qué nos preguntamos sobre la vida, cuando otros parecen tener una normalidad en sus vidas?

Lo intangible según la RAE es “aquello que no debe o no puede tocarse”.

Eso que somos dentro pero no podemos describir porque no sabemos cómo, a ese conjunto de invisibilidad, le llamamos “alma”.

Para los que fuimos escépticos o aún lo somos, ¡mantengamos la mente abierta de que todo es posible!

Tantas imposibilidades existentes que una vez superadas sentimos cómo si es posible que sean certeras,
como haber mantenido la comunicación mundial durante una pandemia y cómo todos aquellos (llámese
deportistas, artistas, emprendedores, estudiantes, adultos mayores, niños) que jamás pensaron lograr
algo que se propusieron, llegaron a su meta.

¿Te has preguntado cuando fue la última vez que creíste en algo que no puedes ver pero que los otros dicen que existe?

En el párrafo anterior está la clave. ¿Qué es eso que todos utilizamos, que no podemos tocar ni ver, pero
creemos en él porque nos funciona? Si, la señal inalámbrica de INTERNET. Y todos los derivados
tecnológicos.
Lo mismo sucede con conceptos que trascienden nuestros conocimientos, nuestra experiencia vivencial
y nuestras creencias.

Volvemos al concepto de alma que es “el principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo,
sensitivo e intelectual de la vida”. Y desde una mirada religiosa, “la sustancia espiritual e inmortal de los
seres humanos”.

El alma es la inmortalidad que llevamos dentro, la voz interna, aquello que nos hace preguntarnos sobre los conceptos de la vida.

Podemos decidir creer que cada ser humano tiene un alma o que incluso somos una sola alma viviendo en dimensiones distintas y en vidas diferentes al mismo tiempo.
Este concepto de vida en donde creer que podemos ser UNO MISMO en diferentes cuerpos, épocas de
tiempo, viviendo distintas realidades es posible. Lo que sea en lo que creas que nos haya creado, sería
egoísta sino permitiera que disfrutáramos la vida de manera infinita.
Es entendible el por qué las muertes físicas y los nacimientos son recurrentes. Los conceptos del
hinduismo aparecen cómo una gran verdad y es la reencarnación, como aquella posibilidad de
experimentarlo todo. Desde lo material, lo sentimental, lo físico. Y siendo así, no existen almas
evolucionadas o seres humanos mejores que otros, simplemente viviendo experiencias de vida
diferentes.
Algunos autores mencionan que previo a nuestro nacimiento, existe un acuerdo del alma en venir al
planeta Tierra a experimentar una sensación que no ha vivido, que no aprendió en otras vidas o
simplemente viene para ayudar a otros en su evolución.

Ahora por qué hablamos de evolución, si decimos que volvemos a experimentar otros aspectos de la
vida. La evolución parece no terminar, cuando el alma alcanza su más alto nivel de empatía y
conocimientos que requiere, es como si necesitara volver a vivir aspectos básicos para ayudar a otros.

Este acuerdo de almas previo al nacimiento, algunos los describen como “una reunión que se realiza en
un edificio, en salas de color blanco donde son citadas almas que son guías del camino del alma próxima
a nacer”.

Estos guías pueden ser llamados “guías espirituales”, “acompañantes del alma”, “ancestros del
alma” o “fracciones de la misma alma” que deciden estar cerca durante la nueva vida.

En la reunión se acuerdan fechas importantes del alma, padres, hijos, parejas, lugar de nacimiento e
incluso forma y lugar de la muerte física.

Recordemos que los tiempos humanos son inventados por nosotros, con lo cual, el escoger unos padres,
aunque sus cuerpos físicos ya se encuentren en el planeta, es posible, se acuerda con todas las almas las
experiencias que tendremos incluso con aquellos que creemos que nos harán daño.

Las almas son benevolentes, están llenas de amor que muchas veces no se sienten cómodas con hacer daño a otros, pero aceptan la misión por amor y por contribuir a la evolución de las demás almas.

Seguro lo anterior te deja en duda, como es posible que aquellos que nos harán daño aceptan hacerlo
por amor, ¿Cómo es eso posible? Es decir, ¿debo agradecerle el daño que me hace un familiar o incluso
un asesino? Es un concepto difícil de entender para la humanidad, desde siempre nos enseñaron a no
aceptar que los demás nos hagan daño o simplemente creemos que es lo que pasa, cuando nos
abandonan, nos abusan, nos rompen el corazón, nos lastiman físicamente o incluso nos matan.
Recordemos que el fin de la vida o el principio (como lo desees mirar) es el amor.

Siendo así, por amor aceptamos abandonar a otros, herirlos emocional o físicamente porque todo lo que nos sucede es porque nuestra alma SI lo puede afrontar con el único objetivo de crecer.